Irse por las ramas

28 Sep

En Adaptation, la película de Spike Jonze que acá se conoció como El ladrón de orquídeas, un guionista (Nicolas Cage) que sufre bloqueo, grabador en mano, empieza a tirar ideas para un futuro proyecto, de manera caótica y sin pausa. Arranca con la extinción de los dinosaurios y sigue enredándose, transpirado, en un brainstorming que no lo lleva a ningún lado. En cambio su hermano, siguiendo las enseñanzas del gurú hollywoodense Robert McKee, combina dos o tres elementos y lograr un thriller ajustado, previsible, ganchero. Uno anda por la casa estupidizado de tanta felicidad, el otro se masturba frente a la computadora.

Ya se habló muchísimo de la última de Terrence Malick, Tree of  Life. La noticia de hoy era que en Estados Unidos, si el espectador no tolera los primeros treinta minutos, se le devuelve el dinero. En esa primera media hora, Malick es el hermano interpetado por Cage que parodia al principiante que no sabe que a la hora de escribir, muchas veces menos es más. Puso en imágenes todo lo que le vino a la cabeza al momento de pensar la película, sin reprimirse ni guardarse nada. Llamó a un especialista en efectos especiales a la antigua, que había trabajado con Kubrick en 2001 Odisea del espacio, para darle forma a la Creación. Lo que se ve es fuego, líquidos en movimiento, algo que podrían ser las primeras criaturas que dejaron el agua para poblar la tierra. Esta parte no tiene nada de hipnótico (como se dijo por ahí) ni tampoco otras escenas que parecen sacadas de documentales (aunque es cierto que pueden ser disfrutables). Y nada suma que en el final veamos cómo es la vida adulta del más grande de los hermanos, donde aparece Sean Penn. Ni él ni Brad Pitt resultan imprescindibles para la trama, aunque Pitt siempre cumple. Son los chicos y la madre  (Jessica Chastain: una belleza helada) los encargados, con ayuda de un vestuario impecable y una musicalización minuciosa, de generar un clima de terror doméstico pocas veces visto.

Después sí, hay una familia en Waco, Texas, con un conflicto definido pero también ambiguo, intrigante, que toma desvíos. De más está decir que Malick jamás va a ser el segundo de los hermanos guionistas. Es uno de esos pocos directores que uno reconoce enseguida. Los saltos en la edición, los travellings, las imágenes apabullantes, la fotografía perfecta. Con muy poco de diálogo, con algunas frases susurradas y un punto de vista cambiante (aunque la mayor parte de la película se la lleva el hijo mayor) hace funcionar una historia que no tiene nada de novedoso salvo (y esto quizás sea todo) la forma en que está contada. Sólo por eso vale la pena verla.

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Una respuesta to “Irse por las ramas”

  1. Thomas Lommío 19/10/2011 a 3:07 pm #

    En este blog se ha recomendado la serie Louie. La bajé y no pude dejar de verla. Así que, no tengo razones para no mirar ahora esta película! Después vengo y le cuento =P

    (En mi blog dejé un afiche de regalo para “Soltando Monos”)

    Saludos!

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