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Las extrañas musas de Mr. Cave

20 Abr

Salvo para alguien que haya estado viviendo por décadas en un refugio antinuclear o en un sótano como la chica austríaca, Nick Cave no necesita presentaciones. Luego de una larga carrera y de ser el guionista de “The Proposition”, película que dirigió John Hillcoat (el director de la fallida “The Road”), Cave formó Grinderman con algunos de los Bad Sees. En 2007 sacaron un disco (Grinderman), y otro en 2010 (Grinderman 2).

En su momento dijeron que, con esta nueva banda, Nick Cave buscaba algo de libertad. Porque según cuentan el hombre es (y fue, durante años de producción más que prolífica) fanático de la disciplina al momento de componer música, y esto quiere decir que nunca se quedaba tranquilo en el living room  junto al piano, de piernas cruzadas, tomando un Dry Martini, esperando a ver si las musas bajaban a traerle un poco de inspiración. Mas bien las agarraba del cuello, las zamarreaba y las sometía hasta que de una buena vez le daban otro disco, un libro, una canción brillante pensada para compartir con una artista igual de brillante, un guión, la idea del próximo video.

Y de eso se trata este post (no, no exactamente de las musas de Nick Cave; aunque hay que decir que ahora deben ser otras, más reventadas, como si vinieran de ácido a enfiestarse). Parece entonces que John Hillcoat y Cave son amigos. Que trabajan juntos. Porque Hillcoat dirige todos los videos de Grinderman, empezando por Pussy Blues (que de tan normalito, ni vale la pena linkear). Pero después vino el increíble “Heathen Child”, con un Gladiator kitsch, una lolita bañándose en leche y…bueno, tantas otras cosas.

Así que lo de tomarse más libertades iba en serio. Sino, cómo se explica lo que hicieron en el que siguió a ése (“Evil”), que salió hace un tiempo pero no tuvo tantas vistas en Youtube, y estoy seguro de que de las más de cincuenta mil personas que lo vieron, pocas soportaron hasta el final.

Acá se los dejo.

 

El mejor disco del año (por ahora)

14 Abr

Nos tomamos el trabajo de escuchar los 25 mejores disco del año (“so far”, aclaran) que publicó NME, para saber:

a)  si entró el que nos gusta o no;

b) si nos estamos perdiendo algo bueno;

c) si no es otra de las listas de NME para rellenar espacio.

Empecemos por el principio: no, no está el que nos gusta.

Entre los 25 listados sí hay cosas buenas, pero poquísimas. El último de PJ Harvey, Let England Shake, es de lo de mejorcito, y tiene bien ganado el primer puesto. Está muy lejos de los otros 24 discos que los de NME incluyen automáticamente porque encajan  en algunas de sus etiquetas preferidas (“gothic, but not goth”, “grunge revivalists”, “electro pop with an unrefined, outsider’s poise”, etc.), y para que no olvidemos el enlace con Amazon al final de cada reseña.

Algunos ejemplos. Noah And The Whale. ¿No es el nombre de una película indie? Casi. Pero en esa clase de películas seguro van a sonar canciones de esta banda. Esben And The Witch. Apenas un video interesante, donde los de FX trabajaron mucho. The Joy Formidable tiene buen arte de tapa. De James Blake hablamos acá, y difícil que sea uno de los discos del año. Mogwai. Bueno, si te gustaban antes, te va a gustar “Hardcore Will Never Die, But You Will”, porque no hacen algo muy distinto (el nombre sí que es un acierto).

No mucho más. Elbow. Algunos temas parecen Badly Drawn Boy. Y la voz, a veces, Peter Gabriel. Lo último de Gorillaz, “The Fall”, y de Iron & Wine (tras años de su disco anterior, “The Sheperds Dog”, que estaba bastante bien). A estos quizás habría que prestarle más atención.

Pero no. El mejor disco del año (por ahora), el que no es probable que aparezca ni siquiera en la lista de los 50, el que nos gusta, se llama “Return To The Ugly Side” (Domino) y es de Malachai, un duo de Bristol descubierto y apadrinado por Geoff Barrow (Portishead). Una buena variedad de canciones cortas y poderosas, desde rock setentoso con momentos de psicodelia a un dueto de voces perfecto con Katy Wainwright como invitada, pasando por ritmos jazzeros, de dub, y temas-puente instrumentales de menos de un minuto.

Por supuesto que la categoría mejor/es disco/s del año no tiene ninguna importancia (¿para quién? ¿Contra cuáles? ¿Acaso se puede escuchar todo lo que anda dando vueltas?). Recomendar Malachai (antes lo había hecho El recomendador, uno de los secretos mejores guardados de la Web) es nada más que la ilusión de estar haciendo justicia con una de las bandas que nos musicaliza la vida por estos días.

High school gangsta

13 Abr

Ser bardero. Mucho más que, pongamos, 50 Cent. Hace más de un año que los Odd Future Wolf Gang Kill Them All están en todas partes con el gesto calculado de teenagers revoltosos, no haciéndose cargo de lo cool (o sea: buen negocio) que son, ni del parecido con los Wu-Tang en eso de nuevo-colectivo-movimiento de rap. Al principio nadie se tomaba muy en serio a estos chicos de Los Ángeles (puede que aún queden dudas), y eso fue lo mejor que les pudo pasar.

Liderados por Tyler, The Creator, de 19 años, ya sacaron varios discos, fueron a darles un susto a los invitados de Jimmy Allon (2:47); fueron estrellas en el festival SXSW; estuvieron en Funny or die; tienen canal propio en Youtube con miles de suscriptos  y un tumblr donde suben cualquier cosa, desde sus albums, EPs, y mixtapes hasta videos de skaters saltando sobre una cama elástica.

Los miembros de la banda, ahora que son conocidos, dicen que van a seguir haciendo lo que hacían antes de ser conocidos: andar en skate, escuchar música, drogarse.

Uno de los integrantes tiene 16 años, y nadie sabe si dejó el colegio, la cárcel de menores, o si está disfrutando de unas vacaciones largas.

Muchas de sus letras hablan sobre violar chicas: “I tell her it’s my house, give her a tour/ In my basement, and keep that bitch locked up in my storage Rape her and record it, then edit it with more shit” (En el video para la canción con esa letra, donde intentan violar a una mujer en un estacionamiento, se aclara: “ningún animal fue dañado durante la filmación”).

Tyler dice que las opiniones y reseñas del mainstrem no le importan; ahora que tiene una base de seguidores, no le interesa cambiar su manera de hacer música.

También dice que su carrera va a crecer como la de Kanye West, que quiere quedar en la historia, y que puede hacer cualquier cosa porque es una tabla (pero en la siguiente entrevista/aparición, vuelve al gesto: no la tengo tan clara, no me importa nada).

Las referencias musicales de Tyler no son las que uno esperaría: Stereolab, James Pants, Liars, Alan Tew, Erykah Badu, Grizzly Bear.

Las letras, quizá sí: “I’m opening a church to sell coke and Led Zeppelin/ To fuck Mary in her ass” o “I’m a liar like Carrey in “Liar, Liar” “ o “Escaping from concentration camps with a fucking girl born in a ramp”.

Mezclar guiños cinéfilos con nazismo. Ser bardero. Odd future encontró en la compulsión adolescente a causar risa o escándalo una forma de vender en un género que parecería estar de capa caída, sin muchas novedades. Kanye West dijo que el escatológico Yonkers, que tiene más de 5 millones de vistas desde febrero, es el video del 2011.

Ustedes decidan.

Sin jopo no hay rockabilly

12 Abr

Existieron Buddy Holly, Carl Perkins, Hill Haley, Chuck Beery, Gene Vincent y un puñado más. Y Elvis. Y después, el boom rockabilly, pese al esfuerzo de muchos y la pasión de otros, desapareció. Quedaron algunos, intentaron reinventarse, siguieron con un peine en el bolsillo para acomodarse el jopo una y otra vez. Pero no hubo caso: la época dorada del rockabilly había terminado.

Un día, hace un par de años, tres alemanes se encontraron de casualidad en una sala de ensayo de heavy metal en Berlín y enseguida pegaron onda. Dicen ellos en su página oficial que se reconocieron por el peinado. No es para menos, hoy en día no es que uno ande cruzándose con dos o tres jopos de esos por cuadra.

En 2007, entonces, Sam, Basti y Digger, formaron The Baseballs, un grupo que reversiona temas actuales y los mete, a veces con resultados mas que positivos (Hot´n cold, de Katy Perry, por ejemplo), a veces con forceps (Pokerface, de Lady Gaga), dentro del rockabilly.

Sacaron un disco en 2009, Strike!, después del éxito de su primer single (Umbrella, de la archiconocida Rihanna) con versiones de Roxette, Robbie Williams, Scissor Sisters, entre otros. Mientras esperamos que salga el disco nuevo, en un par de días, los invito que escuchen un poco de estos tres alemanes que, con jopo y blue jeans, están intentando rescatar uno de los géneros musicales más alegres que existen.

I don´t feel like dancing

Hot´n Cold

The Look

La chica del afro

8 Abr

Nadie adivinó que le ganaría el Grammy a Justin Bieber.

Más previsible: Obama es fan.

Su disco “Esperanza” (el peinado no era una etapa, todavía lo mantiene) salió cuando Esperanza Spalding tenía 23 años.

En “Chamber Music Society” -su último disco- participa Milton Nascimiento.

En su último disco le da instrucciones a Nacimiento, que parece el abuelito jipi.

En su último disco canta un poema de Blake (“Little Fly”), combina tango y jazz (“Wild is the Wind”), jazz y ¡chacarera! (“Chacarera”), y algo de soul sincopado, con un contrabajo siempre interesante (“Winter Sun”) (Lo de la chacarera tiene explicación: su pianista, Leonardo Genovese, es de Venado Tuerto, Santa Fe, Argentina).

Canta en portugués, inglés y español; y compone.

Sobre la melodía del piano -en este tema algo cursi que me gusta- hace funcional la voz a la letra, sin pasarse nunca: sabe cómo controlar tanto virtuosismo.

Algunos la etiquetan de World Music (en el próximo disco va a hacer temas de los Beach Boys y Wayne Shorter).

Ella dice que Piazzolla tomó la música popular y la elevó, mientras que Milton hizo lo contrario.

Hay un recital raro en una escuela secundaria o biblioteca infantil, acá.

10 Cumbia covers para escuchar mientras fregás tu casa

7 Abr

(prejuiciosos abstenerse)

Soy metódica hasta lo insoportable, tengo un procedimiento establecido para casi todas las cosas que hago, y cualquier imprevisto puede arruinarme el día. O la vida. Por eso, cuando se me rompió la computadora, lamenté profundamente perder la colección de cumbia que sonaba cada diez, quince, o veinte días, cuando fregaba mi departamento.

Desde los polvorientos muebles hasta el temeroso inodoro, todo es más fácil de limpiar si se dispone de la música adecuada. Estos son los diez cumbia covers que últimamente me acompañan mientras bailo y torturo vecino al ritmo de la escoba:

Persiana americana – Los de fuego

Último tren a Londres – Clasiqueros

La isla con chicas – Kumbia Queers

Pídeme la luna – Repiola

Sobreviviré – Gladys, la Bomba Tucumana

Mil horas – La sonora dinamita

Y cómo es el – La Konga

Malo – Vilma Diaz

Eclipse total de amor – Alkala

Solo le pido a dios – Pibes chorros

Bonus track

El Señor Coconut es un alemán con mucha onda que seguramente conocés por la banda sonora de una serie de publicidades que aleccionaba sobre el comportamiento del dandy. Cuando terminás de limpiar, entonces, podés recorrer el departamento haciendo un bailecito triunfal, con algún trago en mano, al ritmo de Smoke on the water. Guarda que no se te vuelque porque tenés que arrancar a limpiar de nuevo y es un bajón. Te lo digo porque me pasó.

Educación Gimnástico/Musical

5 Abr

Decidiste empezar a correr. Como parte del equipo que estás preparando te facilitamos la banda sonora para cada uno de los momentos de la cruzada por venir. No buscamos calidad sino que sea adecuada, que tire para el mismo lado. ¿Qué más querías? Por una vez que te decidís a hacer algo de gimnasia.

1)      Lo primero es tener la sensación de que empieza la carrera de tu vida, de que esta vez sí la Argentina va a tener su medalla dorada gracias a la velocidad de tus piernas. Este es el momento de escuchar Need You Now, de Cut Copy. Poné play, elongá como si supieras lo que estás haciendo y empezá a correr al 1:36 de la canción.

2)      Después de una gloriosa largada llega el momento del arrepentimiento. Acá es donde recordás por qué pagás el gimnasio y nunca vas, por qué siempre decís que no cuando alguien te invita a alguna que otra actividad lúdica outdoors. No es momento de aflojar. Necesitás creer que es posible, necesitás renovar tu fe en vos mismo cumpliendo lo que te prometiste delante del espejo, necesitás Believe, de los Chemical Brothers.

3)      Ahora sí. El cuerpo ya se acostumbró. Lográs mantener el ritmo. Inspirás y expirás por los orificios correspondientes. Sos un dios, nada ni nadie te detiene. Se vislumbra un horizonte de gloria. Tus pasos son rítmicos, tienen todos la misma longitud, transpiras y brillas cual publicidad de bebida repositora de minerales. Y la música correcta para este momento debe tener cierto dorado espíritu menemista, como si estuviéramos de vuelta en los 90’s. Entonces, 3 AM Eternal, de KLF.

4)      Estás a punto de comprender el significado de la palabra límite. Pulmonar, respiratorio, cardíaco. Todo se te viene en contra. La transpiración jode, la remera jode, la zapatilla jode, te tragás un bicho y viene un olor raro de alguna parte. Nada te desanima tanto como saber que todavía falta la vuelta. Arrastrás las zapatillas, la velocidad es cercana a cero. Filosofía zen, estimado. A tomárselo con soda (además, tenés mucha sed a esta altura) y a seguir avanzando con tus temblorosas piernas al ritmo de Ready for The Floor, de Hot Chip.

5) Y finalmente llegamos. El lugar común diría que ahora es el momento de escuchar la famosa canción de Rocky. Completar la fantasía implicaría armar el circuito para terminar subiendo la escalinata de la Facultad de Derecho. Pero no es necesario. Lo mejor es relajarse, terminar con pasos cortos y cara de canchero mientras en tus oídos da vueltas The Alcoholic, de Röyksoop.

Es bastante probable que usted haya abandonado al final del punto 1. Pero no se preocupe: nadie tiene que saberlo. Al contrario, cuando al otro día alguien le pregunte qué estuvo haciendo ayer a la tarde, sonría y como si no le importara, como si fuera parte de su rutina más sagrada, diga: salí a correr.

La parejita más adorable de youtube

5 Abr

Hace unos días estaba viendo en youtube a Beyoncé cantando y bailando Single Ladies (confieso que me gusta ver bailar a Beyoncé, porque ¿vos viste cómo baila?). Al costadito, en la lista de videos supuestamente relacionados, apareció una carita de sexualidad indefinida que me llamó la atención, así que abrí el video.

Mientras lo miraba descubrí varias cosas: que ella era una chica, que el video tenía siete millones de visitas, que estaba buenísimo, que no iba a parar nunca de escucharlos y que era lo mejor que me había pasado en la vida (siempre que descubrimos algo copado pensamos que es lo mejor que nos va a pasar en la vida, pero después eso se supera por otra cosa que pasa a ser lo mejor que nos pasó en la vida, y así sucesivamente, etcétera, etcétera, etcétera).

El dúo californiano Pomplamoose, la adorable y graciosa parejita compuesta por Nataly Down y Jack Conte, realiza sus videosongs respetando dos reglas:

1. What you see is what you hear. (No lip-syncing for instruments or voice)

2. If you hear it, at some point you see it. (No hidden sounds)

Pasan de Edith Piaf a Michael Jackson, a Lady Gaga, a Nat King Cole y a lo que se te ocurra. Y siempre les sale bien.

Tienen de todo: un aire indie, remeras medio infantiles, una cortina con pescaditos de colores, un xilofón, muchísima onda y talento. Ella canta con carita de “yo no fui”, él hace ruiditos con una cámara de fotos. Ella abre grandes los ojos, él toca el piano todo encorvado. Ellos hacen palmas, nosotros movemos los piecitos.

London Pub

4 Abr

Y Geoff Barrow (Portishead) tuiteó: “¿esta década va a ser recordada como la del encuentro entre el dub y los cantantes de pub?”; no como elogio, claro, porque se ve que el disco James Blake de James Blake no le gustó nada. Y la Rolling Stone –por nombrar una- dijo que se defiende solo: a los 22 años, vive en Londres con los padres, compone en su cuarto, saca un disco con Universal. Barrow debe envidiarle más que nada la juventud pero ¿no sale una estrellita nueva cada año de los bares de UK? ¿Dónde está Esser ahora?

Blake usa bien el mejor instrumento que tiene: su voz. Ya lo compararon con Antony Hegarty (en “I Never Learn to Share” un desprevenido lo confundiría enseguida con el divo lacrimógeno de West Sussex); ya dijeron que es otro chico-blanco-que-hace-cosas-de-negros (“Give me my month” y, sobre todo, “Measurements”); ya tiene un hit (“Limit to you love”, de Feist), que es casi como si al original lo hubiera agarrado un Moby más oscuro.

Y no mucho más: sampleos y distorsión de voces (“Lindesfame I y II”; ahí el disco pierde), bases electrónicas dubstep y minimalistas, teclados y capas de sonido (hay un condensado de eso en “Why don´t you call me” + “Mind”), y hasta una atmósfera Phil Collins en “The Wilhelm Scream” (tampoco creo que sea un elogio, pero qué importa: 22 años: Universal).

Y a los 22 –mal que le pese a Barrow- cierra su primer disco con un gospel  sin adornitos (“Measurements”). Ahí, gana.

10 canciones para pegarse un tiro

4 Abr

10 temas que pueden arruinarte el día. 10 formas de evitar los clichés de la angustia y la depresión (un domingo lluvioso, o la historia del que tiene que sacrificar al perro) pero con el mismo nudo en la garganta. 10 talentosas maneras de desparramar tristeza.

Hay de todo: una grabación casera de Nick Drake que le pidió a la madre, mami, cantá esta letra, y la voz saturada entonces dice “Poor mom… Nothing worked out in the way that you planned”, y suponemos que es sobre ella; el himno optimista desde la silla de ruedas de Vic Chestnutt que alienta a seguir a pesar de abortos, Valtrex o baypasses cuádruples; ese poema visceral y surrealista de NMH a Anita Frank, “…me gustaría salvarla con la máquina del tiempo”; Beth Gibbons, y su áspera bienvenida al invierno. Y más, y más, y más (Everybody Hurts, te la debo).

En síntesis, 10 canciones perfectamente bajoneras, de principio a fin. (Atención: las mejores versiones son de estudio, así que hay  mucho Youtube con imagen congelada. ¡Qué divertido!).

1. For All We Know (Nina Simone)

2. What Can I Do (Antony and the Johnsons)

3. Oh, Comely  (Neutral Milk Hotel)

4. Poor Mom (Nick Drake)

5. I Will (Radiohead)

6. Corpus Christi Carol (Jeff Buckley)

7. You´re never alone (Vic Chestnutt)

8. Come Sunday (Mahalia Jackson – Duke Ellington and his Orchestra)

9. To Soon to Know (Roy Orbison)

10. Funny Time of Year (Beth Gibbons and Rustin Man)

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